Puertas anti-humo

 
 

El humo es tan peligroso para la vida como el fuego. En un siniestro, incluso unas pocas inhalaciones de gases de humo calientes y tóxicos pueden provocar la inconsciencia o la muerte. No solo el fuego conlleva el mayor peligro, sino también el humo, por lo que lo ideal es que se reduzca o evite desde el principio con las puertas anti-humo. Nuestras puertas anti-humo se han testado según la norma EN 1634-3, disponen de certificados de ensayo de la inspección de obras según DIN 18095-1 (solo los modelos RS-1/2-62) y cumplen los requisitos de la futura normativa europea: S200 según EN 13501-2. Si se registra un incendio en una sala, las puertas cortafuego comprobadas según DIN 18095 son cerradas automáticamente por los cierrapuertas. Las juntas trilaterales especiales y una junta inferior adaptada al uso protegen de forma segura contra la penetración del humo. La tecnología de puerta más moderna proporciona una automatización confortable y seguridad fiable. Las puertas de Teckentrup se utilizan en ámbitos privados, públicos e industriales. Las viviendas unifamiliares y los grandes edificios residenciales disfrutan de nuestra protección, al igual que clínicas, cines, empresas, oficinas, aparcamientos y escuelas.

Gracias a los sistemas de adaptación a posteriori adecuados, en la actualidad también es posible acoplar sin problema una función de protección contra humos en los cierres cortafuego ya existentes. No obstante, antes debe consultarse al organismo de inspección de obras correspondiente para planificar todos los pasos.

Puertas anti-humo para una mayor seguridad

La tarea de una puerta anti-humo es impedir la entrada de humo durante el mayor tiempo posible en caso de incendio. Se utilizan, entre otras cosas, para subdividir los pasillos con una longitud mínima de 30 m, además de como cierre para escaleras y pasillos. De este modo, se crean zonas sin humo y vías de evacuación y salvamento para que el edificio en cuestión pueda abandonarse de forma segura. Al igual que las puertas cortafuego, las puertas anti-humo deben cerrarse por sí solas y equiparse con una cerradura de pestillo y una junta perimetral. La posición abierta solo es posible con un sistema de retención especial y autorizado. Las puertas deben estar equipadas con cerraduras especiales que tengan un pestillo con resorte.

En el caso de puertas cortafuego, el efecto de protección (tiempo de resistencia al fuego) está limitado, mientras que, con las puertas anti-humo, no se puede precisar. El volumen de humo tolerado depende, entre otras cosas, de las condiciones de ventilación (el índice de cambio de aire), y del tamaño y, sobre todo, la altura de la sala correspondiente. A grandes rasgos, se considera que se puede pasar por un pasillo de unos 30 metros de longitud de forma segura durante unos diez minutos sin llevar puesto un equipo de protección respiratoria con los límites actuales y ante un incendio incipiente.

Las puertas anti-humo están equipadas con juntas perimetrales en tres lados. Pueden estar fabricadas con diferentes materiales, como acero, vidrio o madera. En la zona del suelo, están provistas de una junta inferior retráctil. Según la DIN 18095, las puertas de dos hojas deben tener un cierrapuertas y un selector de cierre de cierre en cada hoja.

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Puerta cortahumo
Puerta anti-humo

Las puertas anti-humo deben cerrarse automáticamente para evitar la entrada de humo en caso de incendio.


Puerta anti-humo

Las puertas anti-humo deben montarse en cualquier lugar donde se exija su uso conforme a las normas de inspección de obras para puertas cortahumo.

Las puertas cortahumo están provistas de una placa de identificación donde se indican la denominación de la norma, la denominación del producto del fabricante, el número y la fecha del certificado de ensayo y el año de fabricación.

¿Dónde se exigen por ley las puertas anti-humo?

Las puertas anti-humo son obligatorias legalmente en diferentes edificios, empresas y determinadas entidades públicas. Según la norma DIN 18095, deben garantizar una vía de evacuación libre y, sobre todo, segura. Ya que en los últimos años se viene demostrando que, en un incendio, no es la generación de calor, sino más bien la emisión de humo, lo que representa el mayor peligro. Las puertas montadas con este fin se fabrican conforme a la normativa. Además, en el comercio especializado se pueden adquirir los accesorios adecuados como, por ejemplo, cilindros de perfil, paquetes de tacos, o tornillos o herrajes autorizados por la inspección de obras. En principio, las puertas anti-humo deben estar identificadas de fábrica como tales. Antes de la compra también debería prestarse atención a la DIN 18095, ya que ha sido introducida por la inspección de obras y se aplica en toda Alemania.

En caso de incendio, una puerta anti-humo puede contener el humo peligroso durante el mayor tiempo posible. De este modo, las personas pueden salir del edificio fácilmente y sin necesidad de llevar equipos de protección. Con la ayuda de sistemas especiales de reequipamiento, los cierres cortafuego ya existentes pueden transformarse sin problemas en una puerta anti-humo. No obstante, antes debe consultarse al organismo de inspección de obras correspondiente para planificar todos los pasos. Las puertas se fabrican conforme a la normativa y deben cumplir determinados requisitos.